A veces veo muertos

El proceso de primarias en el PSM ha resucitado algunas reminiscencias de antiguos dirigentes de la Agrupación de Móstoles. Aprovechando el legítimo deseo de participar en la votación para elegir el candidato del partido a las elecciones autonómicas de 2011, por parte de verdaderos socialistas (suspendidos de militancia al cerrar, por imperativo democrático, la Agrupación), resurgen los pícaros de la política mostoleña.

Se trata del ingrávido y subterráneo grupúsculo de agrimensores políticos que ocupaban su tiempo en especular con parcelas de poder en lugar de
dedicarlo al trabajo abnegado que todos esperaban de ellos. Durante años no permitieron asambleas ordinarias para escapar al control de los militantes.
Convirtieron el ejercicio del voto democrático en una quimera inalcanzable.
Inflaron el censo, pagaron cuotas a afiliados “virtuales” para forzar de forma indigna la voluntad general. Impidieron la participación y la afiliación de personas que ofrecían compromiso y generosidad. Coincidieron
con vergonzante y sospechosa facilidad con el adversario político. Espantaron a los votantes y se hicieron indignos de llamarse socialistas con comportamientos deleznables.

Ahora, algunos ya en otras formaciones políticas, subvierten la buena voluntad de algunos compañeros y se relamen en el deseo de decidir sobre el futuro de nuestro Partido. Y yo quiero decirles que “a veces veo muertos” y
que somos muchos más que ellos los que no tenemos que bajar la mirada ante los ciudadanos y los compañeros de bien.

Y que en río revuelto algunos se terminan ahogando, si aún pueden hacerlo más…

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