Cuadernos de paz en Palestina, día octavo. Nosotros salimos, ellos continúan en el infierno.

Madrid, 28 de diciembre de 2008

Hemos dejado Belén a las 4 de la madrugada, sin acostarnos, con el corazón encogido y con el compromiso de seguir trabajando por la paz en Palestina.

Me ha impresionado Asma, ya una amiga, quien nos estuvo acompañando durante nuestras interminables jornadas, y que en la despedida nos decía: “Matarán a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestras hijas y a nuestros maridos. Pasarán con sus tanques por encima de nuestros cadáveres. Pero no podrán impedir que sigamos reivindicando el derecho a vivir en paz en nuestra tierra. Decidle al mundo que el pueblo palestino no es un pueblo terrorista, que es un pueblo alegre, festivo, sonriente, pacífico… Mañana tendremos que enterrar a nuestros muertos asesinados en Gaza por el ejército israelí, pero mañana también habrá bodas, bautizos y celebraciones, porque la vida sigue y nuestra lucha también”.

No me quedan más palabras.

No hay referencias a este artículo.