Cuadernos de paz en Palestina, día sexto. ¿Dónde están los pueblos del mundo?
Ramala, 26 de diciembre de 2008
Hoy el camino hacia Ramala, capital administrativa de Palestina, ha sido fácil, sin retenciones ni contratiempos. En el campo de refugiados de Al-amari hemos oído preguntar a la hija pequeña de una presa: “¿por qué no le da vergüenza al mundo que yo no pueda crecer abrazando a mi madre? ¿Dónde están los pueblos del mundo que permiten que yo no pueda estar con mi madre?” He sentido vergüenza de pertenecer a uno de esos pueblos, porque yo no tenía la respuesta.
Hemos visitado a una familia que sobrevive en el mismo campo. Alí es un soldado palestino que ha estado en varias ocasiones en la cárcel: Acaba de ser liberado tras una última condena de siete años y medio. En sus ojos se refleja el dolor y la fatiga del perseguido, la tortura, la injusticia… Su cuñada, la viuda de su hermano, asesinado por los servicios secretos del ejército israelí cuando tenía tan sólo 24 años, nos ha contado como retenían a su hijo de dos años, para presionarla y que delatase a su marido. Finalmente, un día, en Jericó, cuando iban a encontrase alguien le delató y le asesinaron.
También nos hemos reunido con varias presas que han seguido explicándonos las inenarrables experiencias que han sufrido en las cárceles israelíes, donde las obligan a parir esposadas de pies y manos.
Después de estos sobrecogedores testimonios, la reunión mantenida con el Gobernador Civil de Ramala, la Ministra de Cultura, el Ministro de los Presos y la Alcaldesa de Ramala ha perdido gran parte de su significado.
Me gustaría poder dar pronto una respuesta positiva a esa niña que nos preguntaba dónde estamos los demás pueblos del mundo.
Buenas noches.





No hay referencias a este artículo.