“Il divo”

No se me ocurre otro título para este post en el que quiero poner en evidencia la desigualdad mediática que se produce en Móstoles con respecto a la política municipal. Comprendo que los gobiernos puedan tener cierta prioridad a la hora de comunicar su gestión, aunque existen casos de equidad como el de Radiotelevisión Española, en los que la oposición tiene la misma presencia, constituyendo este un magnífico ejercicio democrático.

También hay que asumir que los medios tienen determinadas líneas editoriales que, preservando su impagable labor informativa presentan sesgos de opinión, todos respetables. Y por encima de todo está la libertad de expresión, un derecho fundamental al que debemos defender y alentar como elemento imprescindible de la convivencia democrática.

Dicho esto, para que no tengan la tentación de fijarse en el dedo para ignorar lo que señala –como ya nos tienen acostumbrados los populares mostoleños-; quiero poner en evidencia  la actitud patética, aunque no exenta de protervidad, de Parro, instalado en una alocada acción propagandística que nos cuesta a los mostoleños un “ojo de la cara”: 6.000 € diarios, concretamente.

Sé que con ello trata de esconder su fallida gestión, enmascarar sus errores y su incapacidad para preparar nuestra ciudad para los enormes retos que el vertiginoso cambio social que vivimos nos presenta. No le oigo hablar de lo que piensa de nuestra sanidad, educación, desempleo, de las necesarias políticas sociales en dependencia. Tampoco es audible ni reconocible su voz en lo referido al comercio mostoleño, agonizante. Del medio ambiente destaca su afán leñador. Los polígonos industriales abandonados; como el deporte de base o nuestros jóvenes. Para poco le alcanza lo que invierte en nuestros mayores mientras gasta alegremente en infinidad de acciones culturales rancias y casposas. Tenue es también su voz en urbanismo, para que no se vea la especulación ni las irregularidades que trató de colarnos en el Plan General o las vergüenzas del precio final de los pisos en régimen de alquiler con opción a compra y los desastrosos sorteos –algún día habrá que analizar cuántos familiares y amigos son los agraciados. Podríamos seguir “ad aeternum” porque como en la wagneriana “el ocaso de los dioses” sus últimos acordes sugieren la duda y la aniquilación.

En lo que sí se aplica bien, es en pedir que desaparezca la portavoz del PSOE… ya cansa su letanía… más cuando afrontamos el último año de la legislatura, que debería ser para reflexionar sobre lo hecho y, sobre todo, para presentar proyectos de futuro.

Es penoso presenciar sus intervenciones durante toda la legislatura. Ha creído que si aplastaba al mensajero la noticia no existiría y se ha equivocado; se va disipando la nube y su gestión ya se vislumbre en “pelota picada” y cargada de insultos y malos modos. Eso sí, tan preocupado como un divo en aparecer a toda costa en cuantos medios se pueda permitir. Muestra esa misma doble moral que magníficamente reflejó el director Paolo Sorrentino en su película “Il divo” que retrataba al democristiano tres veces presidente del Consejo de Ministros de Italia Giulio Andreoti. Os la recomiendo.

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