General
4/11/09 - 22:51 | Paz Martín
Cuando un alcalde no se cree que la administración más cercana a la ciudadanía es el Ayuntamiento y vive entre el coche oficial y el despacho, a la espera de las órdenes que Esperanza Aguirre le va dictando para ir logrando cada vez más hueco en el PP, no está a la altura del cargo que ostenta, y eso es lo que le pasa a Esteban Parro.
Cada día recibimos más denuncias de mostoleños y mostoleñas que están padeciendo la crisis en la que nos han metido las políticas neoliberales, y a estas alturas sabemos que el Alcalde de Móstoles no abandona su mundo de fantasía y no está dispuesto a acometer la crisis a pie de calle.
Porque detrás de las estadísticas hay personas, como Óscar Rodríguez, vecino del municipio quien después de un año en paro y con una situación cada vez más angustiosa ve como el Gobierno regional se niega a concederle una beca para la escolarización de su hija en un centro de educación infantil. Para más humillación a Óscar le comunican que al estar en paro se supone que debe tener mucho tiempo libre y por eso la plaza de su hija deber ser para otra persona. Es el mundo al revés cuando trabajaba y tenía ingresos le dan una beca de 135 euros y ahora se la deniegan. A la vista de los cientos de acontecimiento como el que padece Óscar, parece que las políticas de Esperanza Aguirre perjudican a los menos favorecidos, mientras Esteban Parro limpia su conciencia con iniciativas caritativas en vez de solidarias.
No hay referencias a este artículo.