Madrid, ahora sí.

Entendida por mí la democracia, en gran parte, como una profundización del contrato social roussoniano, me asalta el vértigo al haber sido incluida en la lista electoral que el PSOE ha elaborado para ofrecer a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid una alternativa más redituaría para los intereses de la mayoría que la actual del PP.

El vértigo no me viene porque no confíe plenamente en que el proyecto del PSM es el mejor para esta región y que Tomás Gómez es el líder que posee los valores y la capacidad necesarios para convertir en realidad las ilusiones colectivas; de eso estamos todos tan seguros, que los ciudadanos, mayoritariamente, le otorgarán su confianza el 22 de mayo. Es otro el motivo, se trata de la enorme responsabilidad que se asume con los compañeros del Partido, con nuestro secretario general, y con los ciudadanos. Al acompañar a Tomás Gómez en su empeño por la igualdad de oportunidades y también de los resultados finales, como a él le gusta matizar, con una profunda intención transformadora, siento que va a ser un verdadero privilegio participar de algún modo en ese intento de cumplir con esa voluntad general, que para los socilistas constituye una referencia irrenunciable. Por ello, quiero agradecerte, Tomás, que en el cumplimiento de ese contrato con los ciudadanos, pueda participar un poco más cerca, junto con todos los compañeros de este partido.

Nos vamos a dejar la piel para estar a la altura del gran reto que nos proponemos.

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