No es difícil tener éxito, lo difícil es merecerlo.
Me gustaría agradecer a la comisión ejecutiva de la FSP de la Comarca Suroeste y a todos los compañeros la invitación para intervenir en la inauguración de su congreso.
La FSP es mi federación y el sindicato en el ámbito comarcal, es mi casa. Así lo digo, porque así lo siento; y siento sobre todo orgullo de pertenecer a ella, porque es una muy buena casa de los trabajadores.
El balance que han presentado hoy es envidiable y quiero desde aquí felicitar a Esther Ortega como cabeza visible de un gran equipo que ha sabido afrontar estos difíciles tiempos para los trabajadores, y que lo ha hecho desde el compromiso y la dedicación inagotables.
Desde aquel congreso de Barcelona, allá por 1889, dónde se constituyó una central sindical obrera llamada la Unión General de Trabajadores como respuesta a la explotación y la precariedad de la clase trabajadora; desde entonces este sindicato siempre ha estado en la vanguardia de los valores y en las posiciones que defienden la justicia social.
Han transcurrido muchos años desde aquel congreso y, a pesar de los grandes avances sociales, la dialéctica que nos convierte en herramienta imprescindible que da voz a la fuerza del trabajo, que somos todos nosotros, se mantiene intacta.
Porque en la actualidad sigue existiendo el deseo de unos pocos por mantener posiciones de privilegio, insolidarias, que pretenden que los problemas y las crisis las paguemos los de siempre.
Todavía existen quienes desde sus tribunas nos aplican la palabra sindicalista como un arma arrojadiza. A mi me ha ocurrido, y algunos habéis sido testigos de ello. En los agrestes debates que mantengo con el Alcalde de Móstoles, cuando pierde los papeles, cosa que hace a menudo, no se le ocurre otra cosa que intercalar entre sus insultos y con mucho énfasis la acusación de sindicalista. Y si lo que pretenden es denostarme con esto, está muy equivocado, pues no hay cosa que pueda llenar más de orgullo que la representación y la defensa de los trabajadores.
Aquí en el suroeste la UGT sabe hacerlo con convencimiento a pesar de todas las dificultades que entraña desarrollar su labor en una Comunidad donde la derecha pisa fuerte, muy fuerte… Dónde defender políticas sociales integrales, apostar por servicios públicos de calidad, por la igualdad de oportunidades y por la defensa de nuestros derechos, requiere un esfuerzo suplementario.
Los problemas existen, son reales. Algunos han querido abundar en las indefiniciones de la izquierda, alimentar espurias teorías que abocarían a los sindicatos a tener un papel secundario, tratan de extender la desafección de los ciudadanos con la política y el mundo sindical. Han llegado incluso a hablar del “Fin de la Historia” (aunque parece que Fukuyama comienza a darse cuenta de que cometen un tremendo error).
Nosotros, los trabajadores, sabemos que la historia avanza con el esfuerzo, el sacrificio y la ilusión por un futuro mejor y no pervirtiendo los sistemas financieros con la ley del embudo, o con la especulación descarada o incluso, que hay que decirlo todo, con la obscenidad que representa la corrupción en el ámbito institucional.
Para luchar contra esto, sólo nos queda un camino, dar lo mejor de nosotros mismos para seguir demostrando que sabemos tomar decisiones acertadas y distinguirnos entre los que queremos dar la cara y repartir las cargas entre todos y aquellos que escurren el bulto y esperan que seamos los de siempre los sacrificados.
El Sindicato Comarcal Suroeste tiene un gran liderazgo, el de Esther Ortega, y todos reconocen y valoran su excelente gestión y los magníficos resultados obtenidos. Desde aquí me gustaría agradecer a Esther su impagable esfuerzo y apoyo.
Albert Camus decía que: “no es difícil tener éxito, lo difícil es merecerlo”. Esther y su Comisión Ejecutiva han obtenido hoy un gran éxito, han sido respaldados por el 98% de los votos, pero lo más importante es que realmente se lo merecen.
Salud compañeros.





No hay referencias a este artículo.