Síndrome de Diógenes político.

La política de fichajes del PP va camino de convertirse en un espectáculo impúdico de oportunismo político. Las incorporaciones del Sr. Neira al proyecto popular para dirigir el Observatorio Regional Contra la Violencia de Género lo pone de manifiesto. La repercusión mediática que tuvo su loable gesto de defender a una mujer que era agredida apresuró a Esperanza Aguirre a tratar de rentabilizarlo, buscándole acomodo en su organización.

La lucha contra la violencia machista no necesita personajes como Neira que, no satisfecho con las continuas salidas de tono en su desaforado desfile por los medios ultraderechistas, ahora arremete contra la Constitución.

La actitud de Aguirre, defendiendo a este señor en su exceso, constituye un error de bulto, en lo que parece ya un síndrome de Diógenes político, ella recoge todo lo que se encuentra en la calle si cree que con ello gana algún voto; sin darse cuenta del daño que hace al trabajo serio y abnegado de los que se toman muy en serio la violencia contra las mujeres.

Al PP y a Esperanza Aguirre más concretamente parece valerle todo. Sin Tamayo y Saez no sería presidenta de esta Comunidad y el Sr. Neira no cuestionaría nuestra Carta Magna siendo el director del Observatorio Contra la Violencia de Género. Necesitamos un cambio urgente y profundo en la política madrileña y en la mostoleña también.

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