Una piedra.
Hemos tenido conocimiento del despilfarro del Gobierno de Esperanza Aguirre con la fallida Ciudad de la Justicia. Es indignante y nos “deja de piedra” el capítulo de la colocación de la “primera piedra”, que nos ha costado a los madrileños un riñón –en este caso con “piedra”- llegando a dilapidar 1,5 millones de €. Además de gastar más de 7 millones de € en publicitar un proyecto que fue “piedra angular” de su campaña electoral y que ahora confiesan que no se va a realizar. ¿Quién devuelve esto?
Constituye “piedra de escándalo” esta forma de tirar el dinero público; ni que hubiesen puesto una “piedra preciosa”… Son 250 millones de las antiguas pesetas para un ratito y una foto, no me extraña que no quede dinero en la Comunidad ni para “piedras de mechero” y que ahora venga Esperanza Aguirre con la “piedra de afilar” el presupuesto intentando reducir los cirujanos de nuestro hospital – veremos las próximas ocurrencias-.
En esta forma de ver la gestión de lo público del PP, como si de una partida de mus se tratara, en la que intentan llevarse todas las “piedras” posibles, entra de lleno el ínclito alcalde de Móstoles. Parro, también hace hablar a las “piedras “con su fiebre de actos inaugurales de “cartón piedra” que se quedan sólo en eso, en la ”primera piedra”. En su afán propagandístico, no deja una” piedra por mover”, utilizando estas ceremonias afectadas y tan caras, creyendo hallar la “piedra filosofal” que de forma artificial se convierta en su oro político.
Ese no es el camino, los populares mostoleños no cejan de traer a sus políticos de referencia a nuestra ciudad para distraer con estos actos la cruda realidad de su nefasta gestión, donde el marasmo y la inacción son la “piedra de toque”. Pero lo que van a conseguir es todo lo contrario y que “se levanten hasta las piedras”, porque los mostoleños “no van a tragar con piedras de molino”. Con lo dura que es esta crisis con muchos de nuestros vecinos no son de recibo estos dispendios innecesarios o que mantengan nada menos que 86 cargos de confianza y libre designación, es decir, de los del dedo y los amiguetes. Y así hace en casi todas las áreas, despilfarrar como si el dinero fueran “piedras o cantos rodados”.
Rectifique Sr. Parro, “bien está la piedra en el agujero”, su obligación es trabajar por esta ciudad y sólo se dedica a trabajarse buenas fotos. Con esa actitud “está tirando piedras” contra el tejado de los mostoleños. Y no va a dejar “piedra sobre piedra” de esta ciudad, y a sus vecinos en la “casa de la piedra”.
También le pido que deje de “tirar piedras y esconder la mano” contra la oposición que pone en evidencia sus continuos excesos. “Échese una piedra en la manga” usted que tanto reprocha a esta portavoz con un tono tan lastimero y victimista que va a terminar por “ablandar las piedras”, y póngase a trabajar. Pero no se equivoque Sr. Parro “hasta las piedras saben” en Móstoles de sus malas artes políticas, de su simulación continua.
Nos queda el consuelo de que ya queda poco para las próximas elecciones “menos da una piedra”, para poderle manifestar nuestro disgusto y decirle que tiene usted la cara más dura que… no se me ocurre cómo terminar la frase, no encuentro la palabra apropiada.





No hay referencias a este artículo.